Consejos para maridar vinos con pescados y mariscos

Los pescados, mariscos y otros frutos del mar son una excelente elección para una comida memorable, especialmente cuando se maridan con el vino adecuado, que realce el sabor de cada plato y haga grata la experiencia culinaria.

Los pescados como el salmón y peces azules como el atún, el pez espada, la caballa y la bonita, por sabor intenso y contenido de grasa maridan muy bien con Pinot Noir o Chardonnay que hayan pasado al menos 6 meses en barricas de roble. Los vinos rosados frutales y cítricos son también una buena elección, realzan el sabor fuerte de pescado y brindan frescura al paladar. Leer más

Vino tinto el mejor aliado del corazón

El vino tinto, de acuerdo a estudios realizados por especialistas en diversas partes del planeta, es el mejor aliado para el corazón, incluso muchos expertos recomiendan una copa al dia, ya que, los tintos potencian y elevan el colesterol bueno presente en la sangre y han probado ser eficaces para prevenir complicaciones cardiovasculares.

Beber un buen vino tinto ayuda además a potenciar la agilidad mental, se ha demostrado científicamente que su consumo moderado mejoras las funciones cognitivas, los antioxidantes presentes en el vino previenen la arteriosclerosis y mejoran circulación sanguínea. Leer más

¿Qué caracteriza a un vino joven?

Un vino joven es aquel que es del año o aquellos vinos que no tienen crianza en botella o barrica, presentan un sabor muy agradable en boca, pocos taninos y aromas primarios pronunciados, son ideales para disfrutar o para maridar con comidas ligeras.

Los vinos jóvenes, por regla general, presentan muy poca maceración entre el hollejo y el mosto y ninguna o muy reducida estancia en barrica, sus sabores primarios y secundarios tan marcados provienen de la uva y de la fermentación controlada a temperaturas que oscilan entre los 24 y 25 °C. su consumo en el año permite disfrutar de sus excelentes propiedades organolépticas.

Rosados Jóvenes

Los rosados son los vinos jóvenes de mayor consumo en el año de producción, debido a que su singular color es producto de una corta maceración, ya que en corto tiempo se tornan brillantes o muy apagados, se les considera como los vinos del año más auténticos y pueden degustarse poco tiempo después de ser embotellados para catar y disfrutar de sus propiedades.

Blancos jóvenes

Los vinos blancos jóvenes tienen muy poca maceración y en algunos casos ninguna; sus armas florales y frutales provienen del tipo de uva empleada y la fermentación a temperatura constante a 20 o 22 °C.

Tintos jóvenes

Los vinos tintos jóvenes se producen de forma tradicional pisando las uvas y mezclando hollejos y mosto, luego se fermentan a baja temperatura para que puedan aprovechar el potencial aromático de las uvas; también se pueden producir a través de maceración carbónica, que les permite obtener un agradable aroma frutal.

Indicaciones Geográficas en los Vinos de La Rioja

Se han incorporado nuevas normativas a la Denominación de Origen Calificada Rioja para mejorar su proceso de competitividad. Las indicaciones geográficas añadidas con la normativa complementarán las categorías tradicionales que todos conocemos sobre el envejecimiento del vino en barrica.

Estas indicaciones serán consideradas por las zonas geográficas así que aquí te las dejaremos:

Vino de Zona

Esta categoría está basada en las 3 diferentes zonas de producción de vinos. Aquí podemos encontrar 3 zonas, la Rioja Alavesa, Rioja Alta y Rioja Oriental.

Ahora la comercialización de los vinos será clasificada por Zona Rioja Alvesa, Zona Rioja Alta y Zona Rioja Oriental en vez de subzonas como se conocían anteriormente.

Requisitos:

  • La bodega debe estar ubicada en la zona descrita en la etiqueta
  • Las uvas deben provenir en un 85% de dicha zona. El resto debe ser de área limítrofe
  • La vinculación de los viñedos limítrofes para el 15% de las uvas, debe tener al menos 10 años y debe ser exclusiva
  • La elaboración, crianza y embotellado debe realizarse en la zona

Vino de Municipio

Los vinos podrán ser elaborados en los 144 municipios del territorio. La Rioja cuenta con 118, Álava 18 y Navarra con 8. El etiquetado será “Vino de” Seguido del municipio donde está elaborado.

La normativa indica que la elaboración de vinos debe hacerse en una bodega dentro de ese municipio y con uvas e instalaciones en el mismo municipio.

Viñedos Singulares

Esta indicación vinculará parajes, con extensiones geográficas más pequeñas que la de los vinos de municipio. En estos parajes tendrán que resaltar características agrogeológicas y climatológicas que creen una diferencia con el entorno.

En estos parajes se obtendrán vinos con rasgos y cualidades singulares. Así podrán vincular su procedencia y destacar su calidad.

Requisitos:

  • Las uvas deben proceder únicamente del paraje calificado como viñedo singular
  • La edad del viñedo no debe ser inferior a 35 años
  • Producción máxima de uvas de 5000kg/ha en variedades tintas y 6922kg/ha en variedades blancas.
  • Doble valoración cualitativa
  • Valoración final Excelente

Partes de la uva (para la elaboración del vino)

Sin uvas no podríamos hacer vino. Para poder elaborar el vino, se utilizan algunas partes de la uva, por eso te enseñaremos a reconocer las partes de la uva y cuál es su función en la elaboración del vino.

Los racimos de uva se dan en el Vid, árbol utilizado comúnmente para elaborar el vino. La especie más utilizada es la Vitis Vinifera. En estos racimos podemos encontrar las partes de la uva, como lo son el Raspón, el pedicelo, el hollejo, la pulpa, la pruina y la pepita. No todas las partes son utilizadas para el vino, así que te lo explicaremos.

Pulpa

Esta es la parte más importante de la uva, es su parte interior. Contiene todos los componentes que llegará al vino finalizado. Se utiliza para elaborar el mosto, que es el producto inicial para la comenzar la elaboración del vino. En ella podremos encontrar los azúcares, líquidos y ácidos que harán posible la fermentación alcohólica del vino.

Hollejo

Es lo que comúnmente se le denomina piel. Este contiene en su capa exterior la pruina, una capa con aspecto ceroso que es importante por contener levaduras que favorecerán la fermentación. La parte interior de la piel, aporta los componentes fenólicos con características organolépticas. Además, se encarga de la pigmentación del vino.

Raspón y Pepitas

Estas dos partes tienen poca relevancia en la elaboración del vino. Se cuida de no romper las pepitas para no aportar características amargas al vino. Por otro lado, el Raspón se utiliza en solo algunos vinos durante el proceso de fermentación alcohólica.

Elaboración de vinos espumosos

La elaboración de los vinos espumosos suele ser de las más complicadas debido a que sus métodos requieren de una metodología específica que permitirá la creación de las burbujas. Esto se debe a que las burbujas son creadas por Dióxido de carbono (CO2).

Esta elaboración puede ser dada de dos maneras. La elaboración natural en la botella. Y la siguiente es la elaboración química mediante la presurización.

Elaboración de vinos espumosos al natural

Los vinos pasan por un proceso de fermentación, lo cual ayuda a que se produzca el alcohol para luego ser embotellado. En el caso de los vinos espumosos, estos se embotellan justo antes de terminar este proceso y normalmente debe ser realizado en el invierno. De esta forma, las levaduras entrarán en hibernación hasta que vuelvan a encontrarse en una temperatura adecuada para seguir su fermentación. Cuando este sucede, las levaduras seguirán su proceso, pero en este caso, dejarán como residuo Dióxido de Carbono, que provocará las burbujas en el vino. Luego de esto, este vino es cambiado de botella añadiendo más vino para crear el estilo que tendrá este vino espumoso.

Método Transfer

Este es un método más complejo, muy parecido al natural. Pero en vez de pasar por una segunda fermentación en la botella, se vacían en un tanque presurizado para terminar el proceso y darle el estilo al vino. De esta forma, luego de preparar el vino espumoso vuelve a ser embotellado.

Método Charmat

En este método la fermentación alcohólica se realiza en un tanque sellado y presurizado. En el tanque se controlan las temperaturas. En este método los vinos se clarifican mediante el frío y esto marcará el estilo del vino espumoso. Su embotellamiento es realizado mediante procesos también presurizados. Este método es el aplicado a los vinos espumosos de bajo costo.

Indicaciones Geográficas del Vino en la UE

Actualmente en el marco legal de la EU los vinos pueden pertenecer a dos categorías; La categoría de Vinos con Indicación Geográfica o la categoría de vinos sin indicación. Dentro de lo que son las categorías de vinos con indicación geográfica, encontramos dos clasificaciones, la Denominación de Origen Protegida y la Indicación Geográfica Protegida.

Denominación de Origen Protegida (DOP)

Estos son los vinos que su calidad y características son exclusivamente debidas a su procedencia geográfica. El 100% de las uvas utilizadas para su elaboración provienen de la zona geográfica de producción y tienen lugar en dicha zona. Se deben obtener de variedades de uva de Vitis Vinifera.

Indicación Geográfica Protegida (IGP)

Estos vinos poseen calidad, reputación y características de su origen geográfico. El 85% de las uvas debe proceder de la zona geográfica exclusiva de origen y su elaboración debe ser en la misma área geográfica. Se obtienen de variedades de la Vitis Vinifera y otras especies del género Vitis.

Nueva Normativa

La normativa indica que la Organización del Mercado Vitivinícola realizará el reconocimiento de las indicaciones geográficas y las denominaciones mediante la Comisión de dicha organización. El procedimiento de inclusión del registro comunitario resultará semejante al de DOP o IGP del resto de los productos que tengan origen agrícola.

La nueva normativa también permite que cualquier vino elaborado fuera de las fronteras se encuentre protegido dentro de la UE solicitándolo, siempre que cumpla con los requisitos de normativa, calidad y características como Vino DOP o Vino IGP.

Consejos para ser un buen catador de vinos

A la hora de la cata de vinos, no hay manera de ser un prodigo, simplemente es una habilidad que se adquiere con buena práctica y con mucho desarrollo de los sentidos para disfrutar del buen vino. Por eso, te enseñaremos algunos buenos consejos para ser un buen catador de vinos.

Usar correctamente los sentidos

Con esto hablamos del olfato y el gusto. Puede que nos encontremos en un problema, cada vino que probemos para catarlo debe ser apreciado. Pero esto con mucho cuidado, debemos ser objetivos a la hora de la cata. Después de catar un vino es recomendable limpiar nuestro olfato y nuestro gusto con otros olores y sabores.

Deja atrás tu favoritismo

Cada catador tiene gustos afines a los vinos, pero a la hora de una buena cata de vino, es necesario que los olvidemos. Todos los vinos deben apreciarse por su calidad y no por tu opinión personal.

No te dejes llevar por la marca

Si ya conoces la marca del vino o simplemente te parece que la conoces, no te preocupes. Disfruta de su aroma y sabor y déjate sorprender cuando te indiquen los datos de esa cosecha.

Puntuando un vino

Los catadores más expertos dan su puntuación restando las carencias del vino, de esta forma es más sencillo. Por otro lado, siempre hay que puntuar acorde la categoría en la que encuentras en la cata.

Reafirmar nuestra ficha

Es probable que luego de un rato los vinos tengan cambios muy ligeros pero que te podrían ayudar a confirmar tu ficha de puntuación o solventar alguna duda que hayas tenido al momento de puntuar algún vino.

No te dejes llevar por la edad

Algunos vinos viejos pueden anonadarte, pero no por eso tiene una gran puntuación. Es importante que reconozcas el valor de los vinos viejos, aunque tengan un fuerte sabor, se pierden matices y resultan ser planos. Es importante que valores este vino en función a las características que mantiene más frescas al paso del tiempo.

Tips para el buen maridaje del vino y los postres

Si se desea lograr un buen maridaje el vino seleccionado debe resaltar las características del postre, el vino debe complementar el sabor del plato, por lo que hay que considerar su cantidad de azúcar, su grado de acidez y la intensidad de su sabor; seguidamente dejamos algunos tips que ayudarán a combinar adecuadamente vinos y postres.

  • Intensidad de los sabores: cuando se trata de maridar vinos y postres se deben compensar los sabores, cuando el postre tiene un sabor intenso se debe complementar con un vino intenso para armonizar sus sabores.
  • Grado de acidez del vino: los vinos con elevada acidez combinan muy bien con postres que incluyan en sus ingredientes frutas con acidez natural.
  • Dulzor del vino: al maridar vinos y postres no se debe hacer una competencia entre el dulzor de ambos, se debe buscar una armonía para que puedan complementarse.
  • Los postres con chocolate: la cantidad de cacao que contenga el chocolate influye en el dulzor del postre y en el maridaje con los vinos
    • Los postres a base de chocolates amargos con mucho cacao combinan muy bien con vinos tintos cabernet sauvignon o merlot, al igual que con los tempranillos que tienen notas de frutos rojos.
    • Los postres a base de chocolate con 50% de cacao maridan a la perfección con tintos dulces como los oportos; lo chocolates de leche combinan muy bien con vinos dulces a base de pinot noir.
    • Los postres con chocolate blanco, por ser dulces y cremosos combinan con vinos dulces naturales, especialmente los elaborados a base de moscatel.
  • Los postres con crema pastelera maridan muy bien con vinos espumosos como los cavas o los espumosos semisecos.
  • Los postres con frutas van muy bien con los vinos dulces con notas frutales.
  • Los postres con frutos secos maridan muy bien con los vinos amontillados.

Tips para elegir las mejores copas para vino

A la hora de catar o disfrutar de un buen vino la copa es un elemento esencial que nos permite relacionarlos de la manera ideal con el vino, ya que su diseño está pensado para realzar las características del vino que nuestros sentidos son capaces de percibir como su color, aroma y sabor; estas características se conocen como cualidades organolépticas del vino y las más resaltantes son:

  • Una copa de vino debe estar fabrica en cristal o vidrio de alta calidad, sus paredes deben ser muy finas para que no alteren las sensaciones táctiles que percibimos del vino cuando lo consumimos.
  • La base de la copa debe permitir que ésta se mantenga vertical, firme y estable, debe permitir una buena sujeción a la mano.
  • El tallo de la copa ofrece un punto de sujeción para que las manos no entren en contacto con las paredes de la copa y se llegue a alterar la temperatura natural del vino, permite además que el cristal se mantenga traslúcido y se pueda observar mejor el vino.
  • El cuerpo de la copa permite el adecuado desarrollo del aroma del vino, su fondo debe ser redondeado para que haya una buena oxigenación, el diámetro de su parte más ancha debe ser superior al de la abertura para que se genere una concentración adecuada de los aromas.
  • La abertura puede presentar diversas formas, sin embargo debe ser más estrecha que la parte central del cuerpo de la copa, esto permite concentrar los aromas del vino, la abertura además debe ser lo suficientemente amplia para permitir se pueda introducir la nariz al momento de probar el vino, esto permite percibir mejor sus aromas.

Una copa para cada tipo de vino

Vino tinto: Se utilizan copas de mayor tamaño que permitan aumentar el contacto del vino con el aire para aumentar su oxigenación; los modelos más utilizados son la copa tipo Burdeos y la copa tipo Borgoña.

  • La copa de tipo Burdeos es la más utilizada es alta y estilizada con un corte recto en su abertura para distribuir el vino en la boca, esto permite minimizar el amargo de los taninos.
  • La copa tipo Borgoña posee una abertura más cerrada en relación al diámetro de su cuerpo, lo que facilita el giro del líquido en su interior, suele ser más baja que la Burdeos.

Vino Blanco: Se utiliza una copa bastante similar a la Burdeos, aunque su tamaño es más pequeño y presenta una abertura más amplia, lo que ayuda a potenciar el sabor dulce del vino blanco en boca; su tallo es más largo para favorecer se mantenga intacta la temperatura natural del vino; este tipo de copas se utiliza también para servir los vinos rosados.

Vinos espumosos: las copas para estos vinos tienen un tallo largo y un cuerpo muy estilizado, lo que ayuda mantener la baja temperatura del vino espumoso, permite además apreciar la formación y evolución de las burbujas, una característica que marca el estilo de los vinos espumosos.